Definición
Erosión progresiva del suelo subsuperficial por agua en flujo que crea túneles o tuberías internas continuas, socavando límites superficiales y estructurales.

Principio

Principio
Las fuerzas de filtración desprenden y transportan partículas finas de suelo por caminos preferentes; una vez que se forma un conducto continuo, el flujo se concentra y las tensiones de corte agrandan el conducto en retroalimentación positiva hasta que se pierde la continuidad estructural.

Demostración

Demostración
La filtración bajo un dique de tierra provoca la remoción de finos a lo largo de un camino de escape; se desarrolla una tubería oculta que finalmente perfora el dique, produciendo colapso superficial repentino y flujo descontrolado.

Aplicación incorrecta

Aplicación incorrecta
Tratar la erosión superficial en surcos y cárcavas como piping o asumir que todos los vacíos subsuperficiales son por disolución; confundir la pérdida difusa de material con la formación de conductos organizados.

Consecuencia

Consecuencia
Socavación de terraplenes, cimientos y plataformas de carreteras; la erosión interna progresiva puede provocar rupturas súbitas, pérdida de contención y reparaciones costosas o fallos catastróficos.

Inversión

Inversión
Reducción de gradientes de filtración, taponamiento de poros por finos o biofilm, e instalación de filtros y muros de corte pueden detener o revertir el piping al impedir el crecimiento de los conductos.

Límite

Límite
Requiere flujo subsuperficial capaz de transportar partículas para formar conductos continuos; excluye formas de erosión superficial, suffosion (pérdida de partículas sin conducto abierto) y procesos puramente kársticos de disolución.

Tensión semántica

Tensión semántica
Se sitúa entre erosión superficial, suffosion y formación de conductos kársticos: mecánica similar (transporte de partículas por flujo) pero distinta porque piping denota pasajes internos autoorganizados y continuos que amenazan la integridad estructural.

Síntesis

Síntesis
El piping es un proceso de erosión interna donde el flujo concentrado subsuperficial arrastra partículas de suelo para formar y agrandar conductos continuos, debilitando y pudiendo provocar el fallo de las capas superiores salvo que se controle la filtración y el transporte de partículas.